Alegría y color

Culito from Spain no solo llama la atención por un nombre que suena a pícaro, a diversión y a cariño. Es calidad, artesanía y alegría a través de unos diseños elegantes y sexys. Una explosión de colores en movimiento que, quizás por este motivo, no se ha visto afectada por la crisis. “Curiosamente la situación actual nos ha hecho ganar mercado, aunque también es cierto que cuando eres pequeñito es más fácil crecer. No obstante, creo que el color de nuestras prendas contribuye a animar a quienes las llevan puestas y, sobre todo, el hecho de poder mantener los precios ofreciendo un producto de estas características es otra de las cosas que nos ha ayudado a seguir en pie. Sinceramente, no me puedo quejar”, destaca el diseñador.

 

 

 

Culito from Spain lleva casi 14 años de andadura. Adscrita a Tenerife Moda, sus diseños se comercializan a nivel nacional y en varios puntos de Europa

Fue así, poco a poco, como Culito from Spain empezó a hacerse un pequeño hueco en

el sector de la moda urban, a la que va destinada la firma. De empezar con una infraestructura ínfima y con una primera colección limitada, ha logrado hoy en día pasar a las 16.000 unidades y contar con una plantilla integrada por un maestro patronero y una artesana, lo cual ha contribuido a que esta marca, nacida en el Sur de Tenerife, haya dado hoy en día el salto a nivel nacional.

Comienzos

Christian Mastropierro recuerda que los inicios fueron duros pero intensos. En una mochila llevaba por las tiendas sus ilusiones en forma de camisetas, de las que nacían diseños estampados con emociones, fotos o dibujos. Por aquel entonces Custo Barcelona era un referente en la moda streetwear y Desigual comenzaba a posicionarse en el mercado, lo que contribuyó a que los diseños de Culito from Spain, aunque en otro estilo, encontraran también su lugar sobre las estanterías de muchas boutiques, compitiendo así en calidad y, sobre todo en precio, con las grandes firmas.

La demanda fue creciendo y esta marca canaria empezó a ampliar producción, añadiendo a sus primeras camisetas nuevas prendas como vestidos, faldas o leggings. “La esencia de Culito no es otra que lograr que la mujer sólo con llevar puesto un vestido o una camiseta vaya arreglada y se sienta diferente. Busco un toque casual, pero elegante y chic a la vez, es decir, que aunque no vayas con un maquillaje espectacular o un gran peinado, en cambio puedas sentirse espectacular. Algo que consigo gracias a la gama de colores que utilizo, que te hacen sentir especial”, añade el diseñador.

Vestidos que juegan con sutiles transparencias, en forma de encajes, rosa de fuego o tules, que se ciñen al cuerpo de la mujer como una segunda piel, salpicados de coquetos detalles bordados a mano como flecos, incrustaciones de piedras para dar luminosidad a la prenda o pequeñas monedas que llevan impreso el logo de la firma.

Todo un mundo chic de frescura y alegría que juega a fundir las imágenes diseñadas por este artista en un collage de fantasía que se mezcla entre los rojos, malvas, verdes, azules, blancos o negros de su abanico cromático. Prendas que además de vestir el exterior cuentan historias, transmiten mensajes y expresan mucho más de lo que a veces se dice con una palabra.

“Las personas usamos prendas para tapar las partes del cuerpo que no quieres que otros vean. Pero, curiosamente, con mis vestidos muestras a otras personas lo que precisamente callas, que no es más que tu interior. A través de los colores o las imágenes de mis estampados estás contando al mundo cómo eres por dentro y transmitiendo tu historia personal”, subraya.

Elaboración

Respecto a cómo es el proceso de elaboración de las prendas, Christian Mastropierro relata que “una vez elaboro el diseño, se imprime por ordenador a la tela mediante una técnica que se llama sublimación.